La noche transforma la ciudad. La Pasión avanza entre el silencio, la cera y el esfuerzo contenido. Las imágenes nacen de la cercanía, de la espera y de la atención al gesto mínimo. Aquí la fotografía no busca el espectáculo, sino el instante en el que la devoción se hace humana y la calle se convierte en espacio interior.
La noche transforma la ciudad. La Pasión avanza entre el silencio, la cera y el esfuerzo contenido. Las imágenes nacen de la cercanía, de la espera y de la atención al gesto mínimo. Aquí la fotografía no busca el espectáculo, sino el instante en el que la devoción se hace humana y la calle se convierte en espacio interior.